La historia de un país que aprendió a volar unido
El contexto
En 2017, Perú llegaba como referente del Global Big Day, impulsando una campaña orientada a alcanzar el tricampeonato mundial.
El mensaje estaba claro: mantener el liderazgo en número de especies registradas a nivel global.

La mirada desde Colombia
En Colombia, la conversación tomó otro camino.
Cuando surgió la idea de participar de manera articulada, el enfoque nunca fue la competencia.
Fue la unión.
La invitación no era ganar, sino construir un proceso colectivo que conectara a la comunidad pajarera en todo el país, promoviendo la participación, la ciencia ciudadana y el respeto por las aves.
En Colombia, el Global Big Day no se entendió como una competencia, sino como una oportunidad para unir un país alrededor de las aves.
Desde una simple pregunta en un chat, hasta convertirse en un movimiento nacional que conecta a miles de personas a través de las aves.
Un país con potencial
En 2015 y 2016, Colombia ya mostraba su enorme potencial en el Global Big Day, pero aún sin una estrategia nacional articulada.
- 2015: 851 especies (3er lugar)
- 2016: 951 especies (3er lugar)
Los esfuerzos estaban dispersos. Había talento, conocimiento y pasión, pero faltaba algo clave: unirnos como país.
2017: el inicio de todo
En enero de 2017, en un chat de empresas de aviturismo, Luis Urueña lanzó una pregunta que cambiaría la historia:
“¿No les gustaría romper el récord del Global Big Day este año y que sea Colombia el ganador?”

Ese mensaje fue el punto de partida para la creación del Comité Nacional del Global Big Day Colombia, integrado inicialmente por:

- Ana María Castaño
- Luis Urueña
- Daniel Uribe
- Andrés Cuervo
- Diego Calderón
- Mauricio Ossa
A partir de ahí, todo comenzó a crecer como una bola de nieve.
Se creó un chat nacional que se llenaba rápidamente, se organizaron rutas por regiones y ecosistemas, y nació la campaña:

“La pajareada más importante del año”
Este fue uno de los primeros mensajes que compartimos en 2017, cuando todo comenzaba.
Más que una pieza, es un reflejo del entusiasmo, la intuición y la convicción con la que nació este proceso.
También surgió el listado “Se busca”, con especies que no habían sido registradas el año anterior.

El día que Colombia voló
El 13 de mayo de 2017, Colombia vivió una verdadera fiesta pajarera.
Miles de personas salieron al campo, desde todos los rincones del país. Durante los días siguientes, mientras se subían listas a eBird, el país entero esperaba los resultados.
Finalmente, Colombia alcanzó el 1er lugar con 1.487 especies.
La emoción fue inmensa.
Esa noche, como una forma de celebrar ese logro colectivo, creé un afiche con un mapa de Colombia construido a partir de 177 fotografías de pajareros en campo. Esa imagen se convirtió en el símbolo de un país que había aprendido a volar unido.

Colombia logró un hito histórico con 1.487 especies, consolidando un esfuerzo colectivo sin precedentes.
Este fue el mensaje que compartimos al final de la jornada, después de días de revisión, emoción y un país entero conectado por las aves.
Un país que empezó a llamar la atención
El impacto de Colombia en 2017 no pasó desapercibido.
El propio equipo de eBird y el Cornell Lab of Ornithology destacó el resultado del país, resaltando no solo el número de especies, sino la forma en que se construyó el proceso.
Por primera vez, Colombia aparecía en el radar global como una comunidad organizada, capaz de movilizar observadores en todo el territorio.
Colombia en el mapa
En la publicación oficial de resultados por parte de eBird, Colombia fue presentada como el nuevo referente, destacando su crecimiento y su capacidad de articulación.
La imagen de un país construido a partir de cientos de registros y experiencias reflejaba exactamente lo que estaba ocurriendo:
una comunidad conectada por las aves.

Lo importante no fue solo el resultado
Más allá de las cifras, lo que llamó la atención fue el enfoque.
Mientras en otros países el Global Big Day se entendía como una competencia, en Colombia comenzaba a consolidarse como un proceso colectivo, basado en la participación, el territorio y la construcción de conocimiento.
Un punto de partida
Ese reconocimiento no fue un final.
Fue el comienzo de un camino que, año tras año, seguiría creciendo hasta convertirse en uno de los movimientos de ciencia ciudadana más importantes del país.
Una comunidad atenta
En medio de la emoción por el resultado, ocurrió una anécdota que reflejó algo muy importante: el nivel de conocimiento y apropiación que ya tenía la comunidad.

Una publicación oficial celebrando el logro incluyó inicialmente una imagen de un ave que no correspondía a Colombia. En cuestión de minutos, pajareros de todo el país lo notaron y lo hicieron saber, lo que llevó a que el contenido fuera corregido rápidamente.

Más que un error, fue una muestra de una comunidad activa, rigurosa y profundamente conectada con sus aves.
Un país que se reconoce en sus aves
En 2017, Colombia no solo logró un resultado histórico en el Global Big Day, también comenzó a posicionarse ante el mundo como el país con mayor diversidad de aves del planeta. A través de una campaña liderada por ProColombia, este reconocimiento se proyectó internacionalmente, mientras al interior del país se consolidaba una comunidad que, más allá de los números, entendía las aves como una oportunidad para conectar territorio, conocimiento y cultura.

2018: nace el G32
En 2018 nos reunimos en Torrelavega Wildlife para hacer balance.

Allí surgieron decisiones clave:
- fortalecer el trabajo en equipo
- construir un código de ética pajarera
- evitar el lenguaje de competencia
- priorizar la unión, la conservación y la ciencia
Y nació una de las estructuras más importantes del proceso:
el G32, con un representante en cada departamento del país.

Ese mismo año se propuso la idea del logo oficial del Global Big Day Colombia: un ave construida con la silueta del país, con el concepto de Mauricio Ossa fue diseñada y donada por Mauricio Aristizábal.

La campaña de 2018 fue:
“Estamos listos para volver a volar”

Resultado: 1er lugar con 1.546 especies.

2019: expansión y memoria

En 2019 se creó el grupo Super Amigos, observadores con experiencia que viajaron a zonas clave para buscar especies difíciles.
Se realizó el primer encuentro del G32, con representantes de todo el país.

En 2019, Colombia dio un paso más en la forma de mostrar su biodiversidad al mundo con el lanzamiento del documental The Birders, una producción que recorrió distintos territorios del país a través de la observación de aves.

Más que una pieza audiovisual, fue una forma de narrar a Colombia desde su riqueza natural, sus paisajes y su gente, consolidando al aviturismo como una de las grandes apuestas del país.
La campaña fue:
“Cada día tenemos más alas”

Días antes del evento, falleció Rossy, una pajarera muy querida. El afiche se convirtió en un homenaje:
“Cada día tenemos más alas”
Resultado: 1er lugar con 1.590 especies.

2020: la pandemia
Con la campaña:
“Cuidemos nuestra casa”

invitamos a pajarear desde casa.
A pesar de las dificultades, Colombia logró el 1er lugar con 1.441 especies.

2021: un año difícil
El asesinato de Gonzalo Cardona marcó profundamente a la comunidad.
La campaña fue:
“Alas para la vida”

Ese mismo año, el contexto social generó divisiones dentro de la comunidad pajarera.
El Comité decidió respetar todas las posiciones, invitando a la participación desde la libertad.
Resultado: 2do lugar con 1.232 especies.
Fue un momento difícil, pero necesario para aprender.
Este año no se realizo el afiche con los resultados.
2022: sanar y unir
La campaña:
“Las aves nos unen”

fue una invitación a sanar.
A recordar que las aves están por encima de cualquier diferencia.
Resultado: 1er lugar con 1.538 especies.

2023: el futuro
“Los niños por las aves”

Una campaña que puso en el centro a las nuevas generaciones.
Resultado: 1er lugar con 1.532 especies.

2024: nuestras endémicas
“Vamos por las endémicas de Colombia”

Un llamado a reconocer y registrar las especies únicas del país.
Resultado: 1er lugar con 1.558 especies.

2025: el sonido de Colombia
“El canto de Colombia”

En 2025, el Global Big Day en Colombia tomó una nueva dimensión.
La campaña “El canto de Colombia” invitó a la comunidad a ir más allá de la observación, impulsando la grabación de cantos como un aporte clave para la ciencia ciudadana.
Por primera vez, el sonido se convirtió en protagonista.
Resultado:
- 1.560 especies
- 12.266 listas
- 1.207 cantos
Un avance significativo en la construcción del conocimiento sonoro de nuestras aves y en el fortalecimiento de herramientas de identificación a nivel global.
Más que números
Este no fue solo un resultado, fue un paso importante hacia una forma más completa de observar las aves: no solo verlas, sino también escucharlas, registrarlas y comprenderlas desde su voz.
Así cantó Colombia
El afiche de 2025 representa este momento.
Una silueta construida con cientos de imágenes de pajareros y pajareras de todo el país, acompañada por una barra de sonido que simboliza ese canto colectivo que recorrió Colombia de extremo a extremo.
Un canto con memoria
En esa barra de sonido, tres notas resuenan con especial fuerza.
No son solo sonidos. Son memoria.
Allí rendimos homenaje a tres personas que dejaron una huella profunda en la historia de las aves en Colombia:
- Mauricio Álvarez Rebolledo (1965–2023), maestro del sonido y pionero en la grabación de cantos.
- Humberto Álvarez López (1943–2024), referente fundamental de la ornitología en el país.
- Diana Balcázar Niño (1958–2024), alma del aviturismo colombiano.
Su legado vive en cada registro, en cada lista y en cada nuevo observador que se suma.
El Global Big Day 2025 no fue solo un conteo.
Fue un canto colectivo.
Una expresión de un país que observa, escucha y construye conocimiento desde la naturaleza.
Porque cuando Colombia escucha sus aves…
también aprende a reconocerse.

Más que números
A lo largo de estos años, Colombia no solo ha crecido en número de especies.
También ha mejorado la calidad de sus registros, promoviendo listas más precisas, recorridos más responsables y una cultura de observación consciente.
Un esfuerzo colectivo
Hoy, el Global Big Day Colombia es posible gracias a:
- el Comité Nacional
- la red del G32
- aliados institucionales
- y miles de observadores en todo el país
Cada uno aporta desde su territorio.
Cada lista cuenta.
Esta no es solo la historia de un evento
Es la historia de una comunidad que decidió unirse alrededor de las aves.
Que aprendió a trabajar en equipo.
Que entendió el valor de la ciencia ciudadana.
Y que encontró en la naturaleza un punto de encuentro.
Porque cuando pajareamos juntos…
Colombia entera vuela.